sábado, 9 de octubre de 2010

el último regalo de un ángel maldito a su eterno amor...

Las manecillas del reloj se mueven en contra de ella…
Las manecillas pronto marcarán la hora de su partida…
Partida inevitable que solo yo podré detener…
Pero…
¿Será necesario?...
¿Tengo el valor para hacer tan gran acto de sacrificio?...
Las manecillas del reloj reducen el tiempo de ella…

Mi amada está a punto de marchar a la tierra del olvido…
La desesperación se toma por asalto mi alma…
Esta alma maldita con el poder de quitar la vida…
Me llaman ángel de la muerte…
Yo…
Observándola a través de mi pedestal que da hacia su vida…
Observo los últimos instantes de su existencia…
Deseando traerla de aquel destino trágico que le espera…
La ruina se posa como una hoja de otoño sobre la sabana en mi alma desdichada…
La observo…

Solo poseo de pocos instantes para decidir…
Llorar por ella por toda la eternidad que aún tengo…
O… simplemente otorgarle una vida larga y feliz a ella…
Aunque el precio para ello sea mi propia existencia…

Quedan pocos instantes…
La decisión está tomada…
Por amor prohibido entregaré mi vida…
Como último acto de amor sin medida…

Me dirijo hacia su asesino…
Y con fría determinación arranco de su cuerpo su fatídica existencia…
Cumpliendo con esto… mí promesa de salvarla a ella…
Me acerco con lo que ahora son segundos de mi existencia…

Observo su existencia y me acerco lentamente a sus labios…
Para otorgarle mi último regalo antes de entregarme totalmente al hades…
Mi eternidad a cambio de su recuerdo en mi memoria…

Ella….
Bella musa de mis tristes alegrías…
Seguirá existiendo con mi vida…
Seguirá existiendo tan duradera como el tiempo…

Ella posee un inicio…
Pero no poseerá jamás un final…
Complacido he terminado mi trabajo…

Ahora… ¡¡¡VEN POR MI DIOS DE LA MUERTE!!!…
Mi existencia ha llegado a su fin…
Alcanza mi espíritu maldito y destiérrame al vortex de la muerte infinita…
donde las álmas encuentran su última y más triste morada...

No hay comentarios:

Publicar un comentario