martes, 13 de mayo de 2014

Esto… quiero susurrártelo al oído

Debajo del firmamento nocturno me encuentro, de nuevo meditando sobre aquellos sucesos acontecidos meses atrás, esas caricias que me hicieron danzar de alegría, que de manera exótica se me presentó delante de mis ojos, con cierto desdén de locura y picardía…
Cielos, Como me encanta verla en la distancia, aún todavía, después de aquella noche en la que te tuve en mis brazos, con ternura acariciaste mi rostro mientras intentaba dormir, quisiera volver a ese momento, donde me recreaste mis más profundos sueños y los hiciste vividos a mis sentidos…
Recuerdo con cariño, melancólico, esa noche en la que fuimos sinceros, en la que me complementaste como nadie lo había hecho, como esa otra mitad, que de repente tú, siendo tan joven, con más experiencia en lo que concierne a la vida, te me revelaste con cierta cortesía, malicia, picardía, y ternura, siendo sensual como sólo tú sabes serlo, me atrapaste en un juego que quiero jugar, pero que merece tiempo para disfrutarlo, que merece toda la atención, dedicación y esmero de parte mía, como tu amante, que ahora, desde la distancia, solo te observa con tus ganas infinitas de danzar… de ser libre… de ser quién eres…
Te admiro por  quien eres, por quien llegarás a ser, y por lo que lograrás, fantástica eres, me deslumbraste de manera singular, y ahora, en medio de esta noche sin luna, me quedo observando tu figura en la inmensidad de mi imaginación, de mis recuerdos, y de mis más queridos sueños…
Solo me queda decir, todavía te quiero, Todavía me deslumbras cuando apareces en el infinito tiempo, ocupando tu espacio, siendo, sintiendo, viviendo como yo no he vivido… existiendo, haciendo parte de mi historia, aunque sea breve, serás siempre parte de mi vida, de mis pensamientos, de mi memoria, mis recuerdos susurrarán tu nombre, como el viento susurra al oído del pescador al final de la tarde, en el ocaso del día, igual que en el ocaso de su vida…


Serás, Seré, y… bueno, aún no me alcanza el tiempo para definir lo que sigue, te quiero…