De alguna manera, el silencio de las noches evoca en mí momentos de locura...
Instintivamente me refugio en ese silencio, intentando escuchar mis pensamientos, siendo estos unos tan enredados como los otros
Sin poder organizar mis ideas, cada pensamiento acaba socabando más y más dentro de mi memoria, como si no hubiese nada resuelto aún, como si las esperanzas hubiesen abandonado mi cuerpo, como si mi vida siguiera envuelta entre sombras, entre una pesada oscuridad....
Quisiera poder hablarle, sin sentir lo que siento, sin pensar en lo ocurrido, como volver a empezar
Siento mucho mis excesos, mis errores y mis actitudes, que, sin embargo, no fueron concebidos con la peor intención... El dolor que me aqueja tiene su causa en lo mal que me comporté, siento en mi alma el precio de mis dudas, de mis celos...
De todo corazón, quien debería pedir perdón soy yo...