miércoles, 7 de abril de 2010


inesperado el momento en que te conocí,
pero que sería de este pobre corazon sin tu compañia
que acompaña mi espiritu en la soledad que lo embarga...


impertinente el destino fue en cruzarte en mi camino...
pero bendigo esa impertinencia del destino...
porque me perimite de nuevo flotar de nuevo
sobre un camino rodeado de peligros...


haciendo de mi vida la más interesante experiencia...

No hay comentarios:

Publicar un comentario